Ciertos virus y programas espía, no contentos con sembrar el caos, arrastran consigo la configuración de Red al ser eliminados. Así, tras desinfectar el sistema, ocurre que ya no es posible navegar por la red. Los navegadores devuelven mensajes de error e ipconfig suelta un lacónico mensaje: Error interno: solicitud no compatible.
Esta pérdida de conectividad no es casual, sino que se debe a la corrupción del catálogo de Winsock, un listado de archivos DLL a través de los cuales los programas de red dialogan con la pila TCP/IP. Sin estos traductores, llamados Proveedores de Servicios por Niveles o LSP, el ordenador está incomunicado.
Por suerte hay varios sistemas para reparar Winsock y volver a navegar. En este artículo vamos a describir los más habituales.
La limpieza previa: antivirus y antiespías
El escenario más común para una corrupción de Winsock es el de una infección por virus o spyware. Antes de reparar el catálogo de sockets es necesario que elimines todo rastro de malware del equipo. Instala un antivirus gratuito y un antiespías, activa el cortafuegos de Windows y escanea el disco en profundidad. Es mejor si efectúas la limpieza en el Modo a prueba de errores o Modo seguro; para acceder a él, mantén pulsado F8 durante el arranque del ordenador.
En el raro caso en que programas como Malwarebytes o SuperAntiSpyware no funcionen, el dúo HijackThis + ComboFix ha demostrado su eficacia en muchísimos casos.
Otras herramientas más específicas son Remove Fake Antivirus, que erradica falsos antivirus, y RUBotted, una vacuna especializada en botnets. Aquí hay manuales para cada utilidad.
La segunda comprobación es de cajón: conecta con otro ordenador y comprueba que tanto la red interna como Internet son accesibles. Reparar tu configuración sólo para descubrir que tenías problemas en el router echaría abajo la moral de cualquiera.
¿Está dañado Winsock?
Arreglar el catálogo de Winsock sólo tiene sentido si está dañado. Para averiguarlo, la vía más rápida es abrir una consola de comandos yendo a Inicio > Ejecutar > cmd. Escribe el comando ipconfig. Si el resultado es uno de los siguientes, Winsock está dañado:
Error al renovar la interfaz ‘Internet1′: se intentó realizar una operación en un elemento que no es un socket.
Se produjo un error al renovar la interfaz de conexión de área local: no se puede cargar o inicializar el proveedor de servicios solicitado.
Error en la operación. No hay ningún adaptador permitido para esta operación.
Se intentó una operación que no es compatible con el tipo de objeto requerido.
Error Interno: Solicitud no compatible
En el artículo KB811259, Microsoft indica otras opciones para averiguar el estado de Winsock, como usar la herramienta Netdiag o consultar la sección Red de MsInfo32. Por su sencillez, el método de IPConfig es el más adecuado en la mayoría de situaciones.
Cómo reparar Winsock y TCP/IP manualmente
A partir del Service Pack 2, Windows XP incluye comandos para reparar el catálogo Winsock y la pila TCP/IP. ¿Ya tienes abierta la línea de comandos? Escribe las siguientes órdenes de NetShell:
netsh winsock reset
o también
netsh winsock reset catalog
seguido por
netsh int ip reset resetlog.txt
El primer comando restablece el catálogo de Winsock a su estado inicial, mientras que el segundo -int ip reset- hace otro tanto con TCP/IP. Para ambos hay disponibles soluciones listas para ser ejecutadas con Fix It Center. Si no funcionaran, abre el Editor de Registro (Inicio > Ejecutar > regedit), pulsa F3 y busca las siguientes claves:
HKEY_LOCAL_MACHINE\System\CurrentControlSet\Services\Winsock
HKEY_LOCAL_MACHINE\System\CurrentControlSet\Services\Winsock2
Un clic derecho sobre ellas, otro sobre Eliminar y otro más sobre Sí para confirmar el borrado. Si no tuvieras experiencia con el Regedit, exporta una copia del Registro (Archivo > Exportar > Todo) y guárdala en un CD o una memoria USB. Tras eso, reinstala el protocolo TCP-IP desde las Propiedades de la conexión de red:
En XP es suficiente con hacer clic derecho sobre el icono Mis Sitios de Red, mientras que en Vista es más rápido ir al Panel de Control y seleccionar Administrar conexiones de red.
Una vez en las Propiedades de la conexión, pulsa Instalar, elige Protocolo y presiona Agregar. Haz clic en Usar disco… y usa la ruta C:\WINDOWS\INF. Finalmente, escoge TCP/IP en el listado y acepta; esto reinstalará el protocolo TCP/IP para tu conexión.
¿No lo encuentras? Busca el fichero nettcpip.inf en las carpetas de Sistema. Es el que necesitas para finalizar con éxito la instalación del protocolo. Una vez restablecido el catálogo y TCP/IP, no viene mal reparar los archivos de sistema. Inserta el CD de Windows y ejecuta este comando:
sfc /scannow
Es el Comprobador de archivos de sistema, una utilidad que escanea los directorios de Windows en busca de archivos corruptos o ausentes, que reemplazará a partir de las copias originales.
¿Es eso suficiente? Quizá no; hay un último paso que puede resolver tus problemas de conexión. Entra en las Propiedades de Internet del Panel de control.
En la pestaña Conexión, haz clic en Configuración de LAN y asegúrate de que todas las casillas estén desmarcadas. Luego ve a la pestaña Opciones avanzadas y pulsa Restablecer. Esto devuelve la configuración de conexión a su estado predeterminado.
¡Los reparadores automáticos son más cómodos!
El método que hemos descrito requiere varios minutos de tu tiempo. Mucho más rápidas son las herramientas de reparación de Winsock. Las tres más conocidas son WinSockFix, XP TCP/IP Repair y Winsock Repair.
Son todas fáciles de usar -con un clic ejecutan los comandos oportunos- y no requieren instalación, con lo que es posible llevarlas contigo en una memoria USB, a modo de kit de primeros auxilios. WinSockFix es quizá la más recomendable, tanto por su sencillez como por su opción de copia de respaldo del Registro


Seguramente te tiente la idea de usar como contraseña “Bunny” (16% en PasswordMeter): es corta y fácil de recordar, pues amas a tu mascota. El problema es que, además de ser una palabra común, será la primera que probarán tus conocidos.
Una desventaja de los ordenadores portátiles es su facilidad para sobrecalentarse. Con un tamaño cada vez más reducido, los fabricantes hacen auténticas virguerías para mantener el equilibrio entre potencia y temperatura.
Aunque son pequeñas y están bien camufladas, las rejillas de ventilación están ahí. Es vital asegurarse de que tienen vía libre para expulsar el aire caliente. De lo contrario, el ordenador se convertirá en un horno.
De nada sirve que las rejillas tengan vía libre si están bloqueadas con polvo y suciedad. Una limpieza básica y regular ayudará a mantener tu portátil fresco y funcionando a las mil maravillas.
El uso de bases refrigeradoras es casi obligado en la mayoría de los casos, pues pueden reducir la temperatura unos 10 grados aproximadamente. Desgraciadamente, su calidad suele dejar bastante que desear. Evita comprar “lo más barato”, pues se romperá poco después de sacarlo de la caja.
Según vayas usando el ordenador, es inevitable que este se vaya calentando. No te vamos a pedir que dejes de usarlo, pero sí puedes minimizar el tiempo que éste está encendido, configurando el ahorro energético de Windows para que apague la pantalla, se suspenda o incluso hiberne tras cierto periodo de inactividad.
Los ordenadores portátiles son inteligentes: si no necesitan toda la potencia, no la usarán, ahorrando batería, energía y, además, ganando en frescura. A pesar de que estos equipos son casi igual de potentes que los de sobremesa, poner al máximo los gráficos del último juego del mercado, bajo el calor sofocante del verano, seguramente sea lo último que puedas hacer con él.
Los ordenadores nos estresan, cabrean, enganchan… Menos conocida es su faceta terapéutica: hay software que puede ayudarnos a superar tiempos difíciles. 




Otros programas y sitios web proponen una serie de contenidos y ejercicios de auto-ayuda inspirados en protocolos científicamente validados. Un ejemplo clásico es
Es difícil predecir qué depara el futuro de este tipo de programas. El uso combinado de formularios web, contenidos multimedia, videoconferencia (e incluso videojuegos o mundos virtuales) se perfila como una alternativa interesante a la psicoterapia presencial.

La mayoría de los descargadores de música funcionan como buscadores con un gestor de descarga integrado. Los mejores beben de múltiples páginas de almacenamiento de archivos multimedia y, opcionalmente, incluyen funciones de reproducción y conversión, aunque esto último es menos habitual.
